El Instituto Tecnológico del Plástico (Aimplas) está participando en el desarrollo de una nueva tecnología que crea un recubrimiento resistente al rayado, a un precio “competitivo” y “respetuoso” con el medio ambiente, aplicable a vehículos y electrodomésticos, según ha informado la entidad en un comunicado.
Este nuevo recubrimiento soluciona el problema de la mayoría de los materiales plásticos que, en comparación con otros materiales como los cerámicos, vidrio o metales, se rayan “con más facilidad, lo que limita su uso”.
Según los expertos de Aimplas, esta tecnología, basada en auto-ensamblaje molecular para plásticos convencionales y de altas prestaciones, “aportará a las empresas grandes beneficios, tanto desde el punto de vista de costes como de calidad, ya que se sustituyen materiales por otros más baratos y, además, se mejoran sus propiedades”.
Una de las principales ventajas de esta innovadora tecnología, enmarcada en el proyecto Nanoscratch, es la mejora de la sostenibilidad medioambiental ya que, por un lado, permite aumentar la reciclabilidad de los vehículos ya que los recubrimientos convencionales contienen partículas pesadas, lo que dificulta la separación de materiales y, por tanto, la posibilidad de reciclarlos. Por otro, al no utilizarse nanopartículas metálicas, permite que el proceso de transformación sea “más respetuoso” con el medioambiente.